Japón - 2008 - 35 mm, 119 min.
Con Achilles and the Tortoise, Kitano cierra la trilogía en la que ha contemplado con distancia e ironía su propia obra y el cine en su conjunto. Si en la primera parte (Takeshis, 2005) se analizaba la figura dividida de Kitano entre su identidad y su personalidad artística y Glory to the Filmaker! (2007) le mostraba en una búsqueda perpetua para reinventarse a sí mismo, en Achilles and the Tortoise, centrada no en su persona, sino en la historia de un pintor, trata la gran pregunta de qué es el arte. Dividida en tres actos, la película sigue los esfuerzos de un joven en la búsqueda de su identidad artística. Cuando aparece Kitano en pantalla (interpretando al personaje en su mediana edad), ya ha quedado bastante claro que el personaje no tiene talento, sino que es un habilidoso imitador. Magníficamente fotografiada e interpretada y salpicada con los cuadros del propio Kitano (una metáfora ciertamente irónica), su tesis está clara: lo importante es la creación y no la recepción de la obra ni la instrumentalización del artista.